
Estos ya no son los tiempos de las magistrales piezas instrumentales de Mozart y Bach, pero no tendría poque serlo, la música evoluciona, especialmente el aspecto melódico, que con géneros del siglo XXI como la música electrónica, minimalista y la música concreta, se ha innovado la manera de plasmar los sentimientos en la música a pesar de las innumerables críticas que califican de inexpresiva y vacía a la música electrónica y se quejan del entorno en que se reproduce, entre bailes sin ritmo de jóvenes dogradictos y descarriados, quienes moviendose de un lado a otro con los brazos alzados y aun con suntancias ilegales en la sangre, expresan un sentir, el cual encuentran en la música que escuchan.
La música instrumental carece considerablemente del interés e importancia que se le da a la música que va acompañada de una composición lírica, pues es más fácil escuchar y entender una canción en la que cantan, pero he ahí lo interesante, el descubrir que hasta la más simple melodía del más rudimentario instrumento es capaz de generar un sentimiento al igual que los sonidos que se producen con computadoras y procesadores, y que sin la necesidad del canto nos tranporta a lugares, momentos, nos muestra diversas culturas. Por eso es que a pesar de la clara tendencia a la música convencional, la música instrumental es aún celebrada, en su sonido clásico todo un deleite auditivo para un grupo elite de personas - muchos de los cuales están equivocados al pensar que por asistir a un caro recital de música clásica, son quienes escuchan la mejor música -, y aún premiada por su labor de soundtrack como parte de la atmósfera que ayuda a complementar el sentio de las películas.
Música instrumental hay para todos los gustos y edades, desde los temas clásicos que acompañan las tardes de adultos mayores con obra literaria en mano y taza de café en la otra, hasta los frondosos cabellos juveniles que se tambalean de atrás hacia delante al ritmo de guitarras que explotan en un sonido sucio y distorsionado.
Un poquito de música instrumental
para beneficio del alma y mente
La música es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria) y también enriquece los procesos motores, además de fomentar

Estudios han demostrado que el escuchar música de Mozart desencadena cambios de conducta (en relación a estados de alerta y calma), afectividad (induce estados emotivos) y metabólicos (aumento del contenido de calcio y dopamina en el cerebro), además hay evidencia anecdótica que sostiene que escuchar su música puede ayudarte a estudiar y a comprender mejor.
Si bien la música que más interviene en procesos de musicoterapia es la música clásica y ambiental, no dejemos de lado la amplia variedad de música instrumental que existe, que se adecuan para cada momento determinado de nuestras vidas, esos momentos en que las palabras sobran y una melodía lo puede decir todo.
No dejen de escuchar música instrumental y descubrir en cada melodía nueva lo maravillosa que es.
Unos cuantos temas instrumentales que son de mi agrado y que recomiendo para diversos gustos:
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